La Arquitectura Empresarial consiste en la alineación de la tecnología, con los procesos y servicios de la empresa para su adecuada y profunda optimización.
La AE define las relaciones entre los principales activos de una empresa: procesos, personas, productos, servicios, aplicaciones, tecnología y documentos.
Es una herramienta muy poderosa que debe ser usada con responsabilidad para obtener resultados importantes.